Cómo conservar alimentos en el frigorífico de la mejor forma

Conservar alimentos en el frigorífico no significa guardar o meter los alimentos en una despensa fría sin más: no es un simple almacenamiento de comida.

Los alimentos se han de conservar para que, a la hora de consumirlos, mantengan sus propiedades nutricionales casi intactas y, además, sean higiénica y sanitariamente intachables para no producir efectos indeseables en la salud.

Y desde luego, el mejor instrumento que tienes a tu alcance para conservar de forma óptima los alimentos, frescos o cocinados, es el frigorífico.

Alimentos que debes conservar en el frigorífico

Los alimentos frescos

  1. Carnes y pescados: el pescado lo puedes conservar fresco hasta 2 días, y la carne 4 días.
  2. Hortalizas y verduras: menos tomates, patatas, cebollas y ajos. Los tomates no maduran y su textura se hace harinosa; parte del almidón de las patatas se transforma en azúcar y aumentará la cantidad de acrilamida al cocinarlas; los ajos y cebollas alteran su sabor y pueden desarrollar moho por la humedad.
  3. Frutas: sólo las que estén muy maduras y corran riesgo de estropearse antes de consumirlas. Las frutas tropicales y los tomates pierden calidad en el frigorífico.
  4. Leche y derivados: Leche pasteurizada y los envases de leche empezados. La mantequilla, la nata, yogures y quesos aunque están sin abrir los envases.
  5. Huevos: se pueden conservara a temperatura ambiente, pero se alarga vida útil con el frío. Tampoco se deben lavar para guardarlos porque se elimina la lámina protectora que tienen.

Embutidos y alimentos curados

Chorizos,  jamón, cecina, etc., lo ideal es un sitio fresco y seco. Pero, como estas condiciones no siempre se dan, dentro del frigorífico te aseguras prolongar su vida útil.

Para que tengan todo su sabor y aroma será mejor dejarlos a temperatura ambiente un poco tiempo antes de consumirlos.

Alimentos en conserva

Conservas abiertas: si son latas de atún, espárragos, pimientos, etc., pon el contenido restante en recipientes herméticos. Los envasados en tarros asegúrate de que estén bien cerrados.

Alimentos envasados al vacío

Fiambres, pescados ahumados o marinados, patés, etc., hayas abierto o no la bolsa de vacío.

Alimentos o platos cocinados

Cualquier comida que hayas elaborado en casa o plato precocinado comprado en el supermercado.

Qué ocurre con los alimentos mal conservados

Cualquier alimento que se introduce sin protección alguna en el frigorífico se deteriora rápidamente. Y dependiendo de si es carne, hortaliza, lácteo, etc., se alterará con más o menos facilidad.

El deterioro que pueden sufrir los alimentos se puede manifestar a simple vista:

  • Deshidratación: pierden agua y se arrugan (pimiento) o agrietan (queso).
  • Oscurecimiento: con el frío se rompe la pared celular y se liberan enzimas que oscurecen la fruta (plátano, aguacate)
  • Desarrollo de moho por el exceso de humedad: aparece en su superficie una especie de filamentos con aspecto algodonoso (tomate) o manchas circulares de color verde grisáceo (paté).

Y en otras ocasiones las alteraciones no son visibles:

  • Alteración de sabor y olor : especialmente en alimentos grasos como mantequilla y quesos. Captan fácilmente las sustáncias volátiles procedentes de otros alimentos lo que provoca el cambio de sabor y de olor.
  • Modificación de la textura: afecta a las frutas tropicales (mango, piña, aguacate) y al tomate. El frío rompe la pared celular y su textura se hace harinosa.
  • Cambios en su composición: parte del almidón de las patatas se transforma en azúcar y las hace más dulces y harinosas además de menos saludables.
  • Contaminación por microorganismos patógenos procedentes de otros alimentos: contaminación cruzada.

Como evitar el deterioro de los alimentos en el frigorífico

Frena el crecimiento de los patógenos

Los microorganismos patógenos son los que pueden causar infecciones o intoxicaciones al consumir los alimentos infectados. Para reducir el riesgo sus efectos indeseables debes:

  • Conservar los alimentos a temperaturas entre 0° y 4°  C (temperatura a la que debes mantener el frigorífico). Para hacerlo bien, lee despacio la descripción del aparato por parte del fabricante.
  • Cocinar los alimentos frescos en pocos días o congela en el caso de que no puedas consumirlos en un par de días.
  • Mantener limpio el frigorífico: cada semana antes de hacer la compra pasa una bayeta con agua y jabón, y seca después; también cada vez que se haya vertido algo.
  • Guardar los alimentos frescos bien tapados, y de tal manera, que aunque puedan gotear, no afecte a otros alimentos: puedes utilizar táperes con rejilla en el fondo. Suele ocurrir con carnes y pescados.
  • Nunca guardar un alimento fresco (no está esterilizado) sin protección junto a otro alimento cocinado (esterilizado) sin tapar: es muy fácil que haya contaminación cruzada y pueda dañar tu salud.

Impide la deshidratación

  • Protege cada alimento para reducir la desecación que produce el frío.
  • El film de cocina, los táperes y frascos de cristal o plástico, bolsas de congelación (también sirven para el frigorífico) te ayudarán a evitar la pérdida de agua de los alimentos.

Reduce el exceso de humedad

Especialmente las hortalizas y las verduras se estropean por el aumento de humedad en su superficie.

Estos alimentos producen agua por su metabolismo, y se acumula en la superficie porque la evaporación es más lenta en el frigorífico, aunque pasado un tiempo también se secarían.

A las verduras y hortalizas hay que protegerlas para que no se sequen, y, también, evitar que se acumule agua en su superficie. Por eso, es recomendable que las guardes entre papel de cocina dentro de un táper o bolsa.

Las frutas también corren el riesgo de acumular humedad y producir moho, por lo que las debes conservar en un material que absorba la humedad.

Conclusión

Conservar alimentos en el frigorífico aumenta su vida útil si lo haces bien:

  • La carne, colocada en táper cerrado se mantendrá en buenas condicione hasta 4 días.
  • El pescado, se conserva en táper cerrado hasta 2 días.
  • Las hortalizas, cubiertas con film de cocina o entre papel de cocina y dentro un táper o bolsa se mantienen hasta una semana. Las verduras duran menos tiempo.
  • Fruta tropical y tomates a temperatura ambiente, y mejor comprar las piezas justas para consumir en pocos días.
  • Fruta madura, dentro de las bolsas de papel de la frutería o puedes aprovechar las del pan, se mantienen bien una semana. Los plátanos pueden ponerse de color negro, pero por dentro estarán bien.
  • Quesos, embutidos, patés, mantequilla, dentro de un recipiente cerrado mantienen sus propiedades organolépticas y no se resecan.
  • Las bebidas deben estar tapadas, para que no se contaminen de patógenos, ni de sustancias que les aporten sabores impropios.

Trucos prácticos

Para mejorar el uso de botes

  • En los botes de mermeladas y de mostazas, así como las tarrinas de queso o de patés, mantén limpias las paredes de rastros del alimento, porque sobre ellos se desarrollos los mohos, y pueden contaminar el resto. Utiliza el papel de cocina para hacerlo.
  • Traspasar a otro bote limpio y de menor tamaño el alimento restante aumentará su vida útil.

Para la distribución del espacio

  • Divide el espacio del frigorífico de tal manera que adjudiques un lugar determinado a cada grupo de alimentos: la zona de los yogures, la zona del táper de los quesos, el espacio de las mermeladas, la zona del táper de los embutidos, la de los táperes de comida ya elaborada, las bebidas, etc.
  • Mantén esa distribución a lo largo del tiempo, para que te facilite la organización, la limpieza y la revisión de lo que falta a la hora de hacer la lista de la compra.
  • Como es muy fácil revisar cada zona en unos segundos, también te ayudará a reducir el número de “alimentos olvidados” que aparecen con el paso de las semanas y a veces de los meses.

Para reducir el olor

  • En todos los frigoríficos suelen aparecer olores indeseables, y una manera de reducirlos o evitarlos es poniendo unos limones cortados en varias de sus bandejas.
  • Guarda los quesos más olorosos dentro de un recipiente de cristal con tapa, y pon papel de cocina dentro, para reducir también la humedad.
  • Envuelve en film cualquier resto de cebolla o ajo.

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