Mermelada de membrillo con aroma de naranja

El otoño es tiempo de membrillo, y en las fruterías lucen hermosos, grandes y amarillos, llamándote a comprarlos, aunque solo sea para perfumar la cocina. Es el momento para hacer mermelada.

Normalmente, se hace dulce de membrillo, que queda como una pasta dulce, dorada, muy sólida, a la que se da forma de bloque. Se raciona en láminas, o dados, y se utiliza como postre, acompañando a un poco de queso, por ejemplo.

También se elabora compota, con dados de membrillo, que se embota y se consume a lo largo del año. A veces se sirve junto a un plato de carne asada, sobre foie, o formando parte de algún pastel.

La mermelada de membrillo es una elaboración más sencilla y rápida que cualquiera de las otras dos, y se conserva muy bien durante todo el año.

La textura de la mermelada de membrillo, más ligera, como una crema, permite untar una tostada de pan con muy poca cantidad. Cunde más que el dulce y que la compota.

Aunque la mermelada lleva mucho azúcar en su composición, una cucharadita de mermelada en el yogur, el queso o la tostada, supone muy pocos gramos de azúcar.

Y además, la mermelada casera no lleva ningún aditivo, y esto también es importante a la hora de valorar una mermelada.

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Tiempo de elaboración: 1 hora

Preparación: 15 min

Elaboración: 45 min

Ingredientes

  • Pulpa de membrillo, 500 gr (corresponde a dos membrillos, más o menos)
  • Naranja, la piel de media naranja (solo la parte naranja)
  • Azúcar, 300 gr
  • Zumo de medio limón
  • Agua, 1/2 l

Elaboración de la mermelada de membrillo

Preparación

  • Lava los membrillos con ayuda de un cepillo para quitar la pelusilla que tienen, enjuaga bien y córtalos por la mitad.
  • Lava muy bien la naranja con un cepillo, retira la piel de la naranja con cuidado de sacar solo la parte naranja, si lleva
  • parte blanca, amargará.
  • Exprime el limón y reserva.
  • Pesa el azúcar.
  • Prepara unos frascos de cristal, con tapa que cierre herméticamente. Deben estar perfectamente limpios (fregados en el lavavajillas, o con agua caliente y jabón). En un frasco con algo de suciedad se puede estropear la mermelada.

Elaboración

  1. Coloca los trozos de membrillo dentro de la olla súper rápida, añade el agua, y tapa la olla con la tapa de presión. Pon el fuego al máximo hasta que se vean las dos rayas de la válvula de presión, entonces, baja el fuego al mínimo y cuece durante 10 minutos.
  2. Cuando la olla pierda toda la presión, destápala y deja enfriar los membrillos hasta se templen, después pélalos y retírales el corazón. Reserva el agua de cocción.
  3. Vuelve a poner en la misma olla la pulpa del membrillo troceada, incorpora el azúcar, el zumo de limón, y 100 ml del agua de cocción. Tritura con la batidora sin refinar demasiado e incorpora la piel de naranja.
  4. Pon la olla con la mezcla a fuego medio hasta que empiece a hervir, luego, baja a fuego mínimo y ve removiendo con cuchara de palo. Es necesario remover casi continuamente, pero puedes dejar algunos minutos sin mover y tapado con una tapa para que no salpique.
  5. En unos 30 minutos ya podrías retirar la mermelada, pero dependerá del color dorado que quieras que tenga la mermelada. Con 40-50 minutos el color será mas dorado.

Final y conservación

  • Cuando la mermelada tengo un color dorado retira del fuego. Debes envasarla inmediatamente, cuando aún está muy caliente, recién acabe de hervir.
  • Llena de mermelada cada frasco, justo hasta el borde, que parezca que se va a salir, no debe quedar nada de aire entre la tapa y la mermelada.

De esta forma se hace el vacío, y la mermelada se conserva perfectamente durante 6 meses, dentro del frasco de cristal sin abrir y a temperatura ambiente. Pero en el momento que destapes el frasco, debes guardarla siempre en el frigorífico, hasta que se acabe.

Cuanta mayor cantidad de azúcar lleve la mermelada mayor será el tiempo de conservación:

Si le añades 75-100 gr de azúcar por cada 100 gr de pulpa de fruta, puede durar hasta un año sin abrir el frasco. Pero es demasiada azúcar.

Comentarios

Como el membrillo fresco es muy duro y áspero, es mejor cocerlo previamente en la olla, para retirar con mucha facilidad el corazón y la piel, si es que la quieres retirar.

Además, al poner el membrillo cocido previamente, se reduce mucho el tiempo de elaboración de la mermelada.

Para hacer mermelada es mejor añadir agua de la cocción (o zumo de naranja), porque así se consigue una pasta jugosa, fácil de coger con cuchara. Tu puedes hacer una mermelada más o menos líquida, añadiendo más o menos agua de cocción.

Si no añades algo de líquido se parecerá más al dulce de membrillo.

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¡Que disfrutes!

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