Bizcocho de Aceite de Oliva Virgen Extra y Vainilla

Un bizcocho de aceite de oliva virgen extra y vainilla natural tiene un aroma y sabor especial.

En la receta original lleva canela y ralladura de limón, que le dan un sabor muy bueno, pero es un sabor más cotidiano. También se nota el toque de la almendra que da su peculiar sabor y textura.

Este bizcocho puede ser un buen bocado a media mañana o en la merienda o, por qué no, en el desayuno, para hacer más variada y rica tu alimentación.

Tiempo aproximado de elaboración: 60 min

Preparación: 20 min

Cocción: 40 min

Ingredientes (20-24 raciones)

  • Huevo, 300 gr
  • Azúcar, 550 gr
  • Leche, 375 gr
  • Harina, 500 gr
  • Almendra molida, 125 gr
  • Impulsor (levadura química tipo Royal), 20 gr
  • Aceite oliva virgen extra, suave, 300 gr
  • Vainilla, ½ vaina

Elaboración del bizcocho de aceite oliva virgen extra y vainilla

Recomendaciones previas:

Las cantidades dan para elaborar varios bizcochos, según los molde que utilices, claro: una vez que estén cocidos, y se hayan enfriado, congela lo que no vayas a consumir en el momento.

Así tendrás bizcochos para varias semanas. Además, ahorras tiempo de trabajo y reduces el consumo de energía al aprovechar la hornada.

Los moldes alargados, como los de plum cake, dan muy buen resultado para este bizcocho.

Tienes para 4 moldes de pluncake 1 litro de capacidad: llena hasta los ¾ solamente, para que no se desborden al crecer la masa en el horno.

Es recomendable forrar con papel sulfurizado cada molde, de tal manera que pueda cubrirse con este mismo papel el bizcocho una vez cocido (mantiene muy bien la humedad).

Mete cada bizcocho, envuelto en el papel, en una bolsa especial para congelación y congela los que no necesites en el momento.

También puedes disponer parte de la masa de bizcocho en moldes de magdalenas si te gusta.

No obstante, puedes reducir las cantidades a la mitad si no te interesa tanta cantidad.

Elaboración

  1. Prepara un bol grande donde pueda caber toda la masa.
  2. Forra con papel sulfurizado los moldes que vayas a utilizar.
  3. Pesa los ingredientes y pon cada uno en un recipiente.
  4. Tamiza la harina con un colador grande y después le añades el polvo de almendra y el impulsor.
  5. Precalienta el horno a 180o si utilizas la resistencia (de abajo para este caso) o 170o si utilizas aire envolvente.
  6. Blanquea los huevos con el azúcar: bate con varillas hasta conseguir doblar la cantidad, queda una crema espumosa.
  7. Abre la media vaina de vainilla con la punta de un cuchillo y retira con la misma hoja las semillas. Luego pon las semillas en el aceite o en la leche.
  8. Añade la leche poco a poco a la crema obtenida y mezcla bien.
  9. Incorpora poco a poco en forma de lluvia y mezclando con una pala o espátula la harina, polvo de almendra e impulsor.
  10. Finalmente, añade el aceite poco a poco y mezcla con mimo hasta conseguir una masa homogénea. Nota: a veces parece que quedan grumos pero desaparecen enseguida si mezclamos un poco más tiempo y siempre con mimo.
  11. Dispón la masa en los moldes y hornea. Cuando los veas dorados puedes introducir una aguja larga para comprobar que están cocidos: debe salir limpia.

El tiempo de cocción ronda los 40 minutos, pero es sólo orientativo: debes vigilar cuanto tiempo necesita en tu horno.

Una vez fríos los bizcochos pasa a congelar como se ha explicado anteriormente, y el bizcocho para consumir consérvalo en su papel y dentro de un recipiente de cristal.

Cómo blanquear los huevos con el azúcar para doblar su volumen

Si tienes varillas eléctricas o un robot de cocina ahorrarás mucho tiempo.

Para conseguir doblar el volumen de los huevos batidos con el azúcar la mezcla tiene que estar templada. Para ello puedes calentar los huevos, ya sin cáscara, en el microondas, durante 1 minuto y a 300 w de potencia.

Repite la operación, si siguen fríos, de 30 en 30 seg.

Se trata de dejar los huevos a una temperatura de 37o : si dispones de un termómetro de repostería te resultará muy fácil conseguirlo, pero si no es así, toca el recipiente y cuando notes que está templado querrá decir que la temperatura de los huevos es de 37 grados aproximadamente.

Esto es porque nosotros tenemos una temperatura corporal de 36o a 37o, y por tanto podemos notar una temperatura un poco por encima de la nuestra.

¡Que lo disfrutes!

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